Oración inicial






Oración al Espíritu Santo

 Recibid ¡oh Espíritu Santo!, la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser, que os hago en este día para que os dignéis ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones, mi director, mi luz, mi guía, mi fuerza, y todo el amor de mi corazón.
Yo me abandono sin reservas a vuestras divinas operaciones, y quiero ser siempre dócil a vuestras santas inspiraciones. 
¡Oh Santo Espíritu! Dignaos formarme con María y en María, según el modelo de vuestro amado Jesús. Gloria al Padre Creador. Gloria al Hijo Redentor. Gloria al Espíritu Santo Santificador.  Amén

Ven Espíritu Santo por medio de la poderosa intercesión del Inmaculado Corazón de María Santísima Reina de la Paz (3 veces)



"Dios, Padre nuestro, y Dios de la Vida, Dios de la Paz, Dios del Amor, Dios de la Verdad, en nombre de Tu Hijo Jesús, que por amor a nosotros dio Su Vida, y junto con María, Madre del amor, templo de verdad y Reina de la Paz, te pedimos, que nos des la verdadera felicidad y que nos des el coraje de amar y de sufrir con amor, y que en el sufrimiento surja en nosotros el amor y la alegría que nadie nos pueda sacar. Te pedimos, en este tiempo de gracia, que nos des a nosotros, a la parroquia, a los videntes y a toda la Iglesia una verdadera enseñanza espiritual. Llénanos con los dones del Espíritu Santo para que, con alegría podamos dar testimonio de Tu amor por nosotros y de manera especial Te lo pedimos en nombre de aquellos que están alejados de la fe. Dales la gracia de poder reconocerte, de poder aceptarte, amarte y de confiar en Ti. Dales a los no creyentes la experiencia de Tu amor para que se conviertan. Padre, danos el don del amor y con la fuerza de Tu Espíritu limpia nuestros corazones, para que podamos estar cerca de cada deseo Tuyo y que este acercamiento sea cada vez mayor. Remueve de nuestros corazones todo aquello que nos aleja de Ti y de los demás. Te entregamos todas las situaciones en las que, a través de nuestros pecados, hemos alejado a nuestros hermanos de Ti, y Te pedimos que nos sanes y nos perdones. También Te pedimos por todas las personas con las que nos encontramos, para que ellos, a través nuestro, puedan descubrir Tu amor. Danos, oh Padre, el don de la sabiduría y del amor, para que podamos reconocer, aceptar y hacer Tu voluntad. Envía este amor y sabiduría a todos los padres y educadores, a todas las personas que tienen a su cargo a la Iglesia y al mundo, para que todas las decisiones sean tomadas en Tu amor y en Tu sabiduría a fin de que sirvan a toda la humanidad. Danos los dones del amor y de la sabiduría, para que podamos luchar contra todos nuestros pecados y malos hábitos, y así podamos encontrarnos contigo en la oración en libertad y en amor, y podamos encontrarnos con los demás con Tu Divino amor. Bendice y sana a todos aquellos que están alejados de Tu sabiduría y de Tu amor, y que en su lugar se han abierto y sigue abierta la sabiduría de este mundo, e intentan encontrar el amor y la sabiduría sin Ti. Ilumina sus corazones y almas para que se conviertan a Ti, y así nosotros, junto con los demás podamos alabarte y adorarte y toda persona se arrodille ante Ti y al estar todos guiados por Tu amor y Tu sabiduría podamos todos alcanzar Tu Eterno Reino de Amor y Paz. Amén."

Fray Slavko Barbaric, Medjugorje, 28 de mayo, 2000